Charla en el Hospital Gregorio Marañón el día 20 de Mayo de 2015

Pedro Higueras, socio de AEP asesores. Últimas modificaciones en la legislación en las gestiones de interés laboral.

Asistencia  a consulta médica

  • Según el artículo 37.3 del estatuto de los trabajadores NO es una licencia retribuida el ausentarse del trabajo para ir a la consulta del médico. Aunque en muchas empresas su convenio colectivo mejora estas condiciones. Cada trabajador debería consultar su convenio colectivo, si este no recoge como permiso retribuido la asistencia a consulta médica, esta sería considerada absentismo laboral, justificado o no, en función de que el trabajador presente justificante o  no.
  • Es decir, si el convenio particular de la empresa no dice lo contrario, el trabajador que se ausenta de su puesto para ir al médico debe recuperar ese tiempo de ausencia o se le puede descontar del salario.

Bajas médicas

  • Si el trabajador recibe una baja médica, incapacidad temporal, tiene un plazo de 3 días para entregar a la empresa la copia del parte de baja. Hay que tener en cuenta que la copia para la empresa NO debe decir nunca la causa de la baja, la empresa no tiene por qué saber cual es la enfermedad del trabajador.
  • La baja médica la puede dar el médico de cabecera o la mutua de accidentes de la empresa
  • La primera revisión de la baja se hace a los 4 días y las tercera y siguientes cada 7 días. En todos los casos hay un plazo de 3 días para entregar el parte de baja en la empresa.
  • Cuando el trabajador recibe el alta el plazo para entregarla en la empresa es de 24 horas. Es decir, el día que se recibe el alta es “no laborable” pero el día siguiente ya si.
  • Una baja médica suspende el contrato entre la empresa y el trabajador, aunque conlleva la reserva del puesto de trabajo. Si el contrato es temporal NO alarga su duración, si el trabajador vuelve de la baja antes de la fecha de finalización debe ser readmitido en la empresa; pero si la fecha de terminación del contrato ocurre durante la baja el trabajador continúa de baja y el contrato con la empresa se considera extinguido.
  • Si la baja se debe a un accidente laboral, es decir durante la jornada de trabajo en el ejercicio de sus funciones o durante el desplazamiento del trabajador desde su casa al trabajo o viceversa, el trabajador cobrará desde el primer día de la baja el 75% de su base reguladora. Pero es posible que el convenio colectivo recoja que la empresa aumentará esta cantidad. También se aplica esto si la baja es la de un trabajador que depende del Instituto Social de la Marina.
  • Si la baja es por enfermedad común el trabajador no cobra nada los 3 primeros días, del día 4 al 20 cobrará el 60 de su base reguladora y del 21 en adelante el 75%. De nuevo el convenio colectivo puede aumentar estas cantidades. Esta prestación solo se cobra si el trabajador tiene 180 días cotizados a la Seguridad Social en los cinco años previos.
  • Las cantidades mencionadas en los dos párrafos anteriores las abona el INSS diferidamente a la empresa, es decir, el trabajador lo cobra de la empresa y esta, posteriormente, recibe compensación por parte del INSS.
  • Si el contrato acaba cuando el trabajador está de baja, o durante la baja trabajador y empresa deciden extinguir el contrato, el trabajador continúa cobrando el importe de la baja a través del INSS.
  • Si la situación de baja se prolonga hasta 365 días se abre la vía a la posibilidad de que la incapacidad se convierta en permanente. Es el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) el encargado de valorar si da el alta médica o si abre un procedimiento de incapacidad permanente.

Tipos de Incapacidades permanentes

  • Incapacidad Permanente Parcial: incapacidad, al menos del 33%, para realizar parte de las tareas habituales del trabajador, pero este puede seguir trabajando en otras tareas habituales de su puesto. Conlleva una indemnización para el trabajador, pero no una pensión.

  • Incapacidad Permanente Total: el trabajador no puede realizar las labores fundamentales habituales de su puesto. Conlleva una pensión del 55% de la base reguladora del trabajador y éste puede trabajar en otro puesto de trabajo diferente; pero su empresa no está obligada a facilitarle dicho puesto. Si el trabajador es mayor de 55 años la pensión puede incrementarse un 20%.

  • Incapacidad Permanente Absoluta: el trabajador no puede realizar ningún trabajo. Conlleva también la percepción de una pensión.del 100% de la base reguladora.

  • Gran Invalidez: El trabajador está afectado por una incapacidad permanente y además precisa de la asistencia de otra persona para su vida normal. Esto añade un complemento económico a la prestación por incapacidad que tuviese reconocida, destinada a remunerar a la persona que le atiende.

  • Todas estas situaciones son revisables, y es posible, en función de la evolución de la dolencia, pasar de uno a otro.

NOTA: Estas notas han sido tomadas por alguien que no es especialista en derecho laboral, por lo que son meramente informativas y pueden contener errores.

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