Hoy en día no se sabe realmente cual es la causa de la EM o que cosas son las que propician un brote. Pero sí se sabe que las causas son una mezcla de factores genéticos y ambientales, y estos últimos se van conociendo y sobre ellos sí que podemos actuar.

 

Los factores ambientales que influyen en el riesgo de padecer EM y pueden provocar un curso más agresivo de la enfermedad, y que puedes (y debes) controlar, son :

  • No fumar: Los fumadores activos tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad, mayor progresión de la discapacidad en sus RM se aprecia mayor carga lesional y atrofia cerebral.
  • No abusar de la sal: su consumo se asocia con un incremento de la actividad clínico-radiológica de la EM y una mayor tasa de brotes.
  • Vigilar la vitamina D: la EM se asocia a niveles bajos de Vitamina D. Los depósitos de Vitamina D en el cuerpo provienen de :
    • Síntesis cutánea cuando se expone al sol (radiación ultravioleta)
    • Dieta: queso, mantequilla, leche, huevos, aceites de pescado (salmón, pescados azules), cereales …

 

Otros factores ambientales que pueden mejorar tu calidad de vida son :

  • hacer ejercicio regularmente a la medida de tus posibilidades: está demostrado que el ejercicio físico retrasa el deterioro cerebral, mejora la coordinación y el equilibrio y aumenta la autoestima.
  • intentar evitar el estrés; aunque no haya estudios serios que demuestren la interacción entre estrés y brotes, o mayor deterioro, que yo conozca, la mayoría de los enfermos creemos que el estrés nos es muy perjudicial.
  • llevar una alimentación sana y variada (típica dieta mediterránea) con más frutas y verduras y menos grasas industriales
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